¿Psicólogo o Psicopedagogo? Diferencias y cuándo consultar
Es una de las preguntas más frecuentes que recibimos en la primera consulta: "¿Mi hijo necesita terapia o apoyo escolar? ¿Voy al psicólogo o a la psicopedagoga?". A menudo, las dificultades escolares y emocionales se entrelazan, pero cada disciplina tiene un foco específico.
El Psicólogo Infantil
Su eje es la salud mental, el mundo emocional y la conducta. No se ocupa de "cómo escribe", sino de "cómo se siente". Deberías consultar si notás:
- Cambios de humor: Tristeza persistente, irritabilidad, miedos intensos o ansiedad.
- Conducta: Berrinches que no ceden, agresividad hacia otros o hacia sí mismo.
- Vínculos: Dificultad para hacer amigos, aislamiento o conflictos constantes con la familia.
- Momentos difíciles: Duelos, separaciones de los padres, mudanzas o llegada de un hermanito.
- Control de esfínteres: Enuresis (se hace pis) o encopresis después de la edad esperada.
El Psicopedagogo
Su eje es el aprendizaje. No se trata de un "maestro particular", sino de un especialista en cómo el sujeto aprende. Interviene si:
- Lectoescritura: Cuesta mucho aprender a leer, escribir o comprender textos.
- Lógico-matemática: Dificultades marcadas con los números y cálculos.
- Funciones Ejecutivas: Problemas de atención, memoria, organización y planificación de la tarea.
- Rendimiento: Bajas notas repentinas sin causa aparente.
- Orientación Vocacional: Dudas sobre el futuro académico en adolescentes.
Trabajo Interdisciplinario
En muchos casos, como en el TDAH (Déficit de Atención) o TEA, lo ideal es que ambos profesionales trabajen juntos. Un niño que no aprende se angustia (Psicología), y un niño angustiado no puede aprender (Psicopedagogía). En ETIBA articulamos ambas miradas.
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